Noticias
Críticas a la ayuda para la disidencia interna en Cuba.
Reacciones en La Habana.
Por Miguel Saludes.
El escrito publicado en The Miami Herald acerca del informe
sobre la ayuda para promover la democracia en Cuba ha provocado
diversas reacciones en la Isla. El tono general de las
declaraciones no se diferencia al que se generalizó durante la
reciente aprobación de un presupuesto multimillonario para este
plan de asistencia, algo normal teniendo en cuenta las
características del sistema que rige en el país. Igual de lógico
resultan las declaraciones discrepantes surgidas entre algunos
disidentes cuando opinan respecto a la necesidad de recibir
ayuda de Estados Unidos y que entre estas opiniones aparezcan
criterios tan encontrados como aquellos que califican el gesto
de contraproducente o los que le dan la bienvenida.
De acuerdo a lo expresado por Marta Beatriz Roque la disidencia
ha recibido de Estado Unidos libros, medicinas y radios, entre
otras cosas, las cuales sirven para posibilitar la apertura
hacia la democracia en la sociedad cubana. Para Elizardo Sánchez,
la ayuda de Estados Unidos es "necesaria y positiva" Según
Sánchez Santacruz, la misma no es condicionada porque la
Comisión de Derechos Humanos que él preside se opone al embargo
y esta posición no ha sido óbice para recibir un apoyo aceptado
de buen grado y que ha consistido fundamentalmente en recursos
que para trabajar fuera de la tutela del gobierno.
La posición de Manuel Cuesta Morúa canaliza el temor existente
en la sociedad cubana sobre la bondad de gozar del respaldo
procedente de Estados Unidos, sea de su gobierno o grupos del
exilio. La razón está vigente en los más de 75 hombres que
languidecen las cárceles cubanas desde marzo del 2003. La
financiación estadounidense, según el criterio de Morúa, puede
ser desfavorable para la disidencia interna porque le da
argumentos al gobierno en su afirmación de que es financiada por
Estados Unidos. Cuesta Morúa cree posible que Washington decida
reducir la ayuda a la oposición y confía en que esa decisión a
la larga redundará en beneficio de los disidentes. Esta opinión
es similar a la de Miriam Leyva, una de las fundadoras del
movimiento de las Damas de Blanco, quien llevó mucho más allá
del vecino Norte la consideración de que "no debe haber fondos
de ningún gobierno destinados a la disidencia", porque "no llega
nada prácticamente a la oposición y lo fundamental es que sirve
al gobierno cubano de pretexto para decir que son mercenarios y
llevarlos a la cárcel". La señora Leyva dijo estar en contra de
la existencia de fondos del gobierno norteamericano y que si de
verdad se quiere ayudar al pueblo cubano entonces hay que
levantar el embargo, permitir el comercio, turismo, intercambios
académicos y que los cubanos puedan viajar sin restricciones a
Estados Unidos o enviar dinero a quien ellos quieran.
Es una incógnita como logra subsistir Morúa, quien declara tener
un nutrido número de afiliados en su organización. Es posible
que todos ellos conserven aún su puesto laboral. De no ser así
es difícil imaginar la manera de sobrevivir cuando a los que
disienten públicamente se les cierran las vías para ganarse la
subsistencia y se les limita el acceso a recursos propios para
seguir llevando una vida normal. En momentos como esos, aunque
no sea desde Estados Unidos, de alguna parte se necesita el
soporte. La esposa de Oscar Espinosa Chepe, prisioneros de
conciencia excarcelado por problemas de salud, conoce las
experiencias por la que pasan los familiares de un preso
político. Sabe de las miserias que soportan quienes se declaran
contra el sistema totalitario cubano.
Otro criterio llamativo fue manifestado por el señor Eloy
Gutiérrez Menoyo. Repatriado actualmente, Menoyo tiene un
estatus indefinido como ciudadano en Cuba (no tiene siquiera
carné de identidad ni libreta de abastecimiento) Él llama a que
se haga lo posible por detener la actuación de Washington como
suministrador de recursos a los opositores. Su deseo es que
aparezca el rostro de otra oposición que se comporte de manera
independiente, que no se fatigue ante los obstáculos y lleve
adelante su activismo sin nada que la pueda estigmatizar. Lo que
el señor Menoyo no explica es como van a subsistir esa oposición
perseguida que no puede trabajar, que no tiene acceso a recursos,
cuya familia es hostigada para que obligue a entrar al redil a
la oveja descarriada o de lo contrario sufra las consecuencias
de la posición asumida por el díscolo pariente. Tampoco explica
de donde obtiene los medios para mantenerse en La Habana, donde
debe adquirir los recursos más elementales para sobrevivir, y
que indudablemente tiene que comprar en el mercado dolarizado de
la capital.
Si podemos coincidir en parte en el tema relacionado con el
embargo, sabemos que los intercambios académicos, inversiones
extranjeras y turismo no ha logrado levantar por sí la represión
que reina en Cuba, la cual más bien se agudizó en algunos
aspectos. Por otra parte a la vez que se aboga porque los
norteamericanos viajen sin restricciones a la Isla y los de la
Isla a Estados Unidos, hay que considerar que en el exilio vive
más de un millón de compatriotas que tienen que pedir permiso al
gobierno cubano para poder visitar su patria.
En las últimas semanas de noviembre la Seguridad del Estado ha
lanzado una ofensiva contra los miembros de la sociedad civil,
en especial sobre los periodistas independientes. Durante el
operativo varias personas fueron detenidas o visitadas en sus
casas. En casi todos los casos, la policía política aplicó el
método de amenazas y el seguimiento evidente. Después de
insistir en el no reconocimiento de la personalidad profesional
de los comunicadores alternativos, les conminó a cesar la
colaboración con el exterior. Entre los afectados por esta
oleada están Juan Carlos Linares Balmaceda, Roberto Santana,
Lucas Garve, Julio Aleaga Pesant, Luis Cino, José Fornaris,
Jaime Leygonier, Odelín Alfonso, Shelyn Rojas y Juan González
Febles. Estos dos últimos refieren haber sido advertidos de que
no mantener contactos con Acción Democrática Cubana, radicada en
Miami, People In Need y Reporteros sin Fronteras, estas dos
últimas con sede en la República Checa y Francia,
respectivamente. Esto es un indicativo de que el gobierno no
quiere apoyos de ninguna parte, no importa la procedencia. Da
igual que sea de España, Rusia o Japón. Siempre los receptores
serán considerados unos mercenarios al servicio de alguien.
La aparente inminencia de la desaparición física del líder de la
Revolución Cubana es una razón más que suficiente para ajustar
las clavijas que garanticen la continuidad del sistema. Para eso
se requiere tranquilidad en el ambiente interno, donde lo que
menos importa precisamente es que exista disidencia, o al menos
que esta sea independiente. A los molestos opositores hay que
callarlos, reducirlos a la obediencia, hacerlos cooperativos, y
que acepten las condiciones nuevas del poder. De no ser así
entonces las vías quedan abiertas bien para ir al encierro o
hacia el exilio.
No creo que el embargo haya contribuido mucho para el logro de
una Cuba democrática. Prefiero el beneficio de las libertades
que conlleven al libre intercambio entre los hombres. Pero no
puedo estar de acuerdo con posiciones que relegan el sueño
inalcanzado de la libertades para el propio pueblo cubano que
ahora corre el riesgo de verse aprisionado entre los intereses
de aquellos que hoy gobiernan y las componendas oscuras de los
capitales foráneos que pueden estar preparando conjuntamente la
Cuba post Castro con menoscabo de aquellos indefensos hombres y
mujeres que tienen el valor de alzar su voz para reclamar una
auténtica democracia para todos los cubanos.
Noticias en Archivo | Página
Principal
|