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Soy el mayor delincuente del mundo
9 de abril de 2006
Testimonio
de Rene Montes de Oca Martija
Desde la prisión Cerámica Roja, Camagüey –
www.PayoLibre.com – El 27 de marzo del año en curso, entre la
una y las 4 de la tarde aproximadamente, una trabajadora social
y un miembro de la seguridad del estado me entrevistaron en una
supuesta encuesta.
Me dieron la impresión de que me estaban tomando un video con
cámaras ocultas para presentarlo como supuesta evidencia en la
próxima cumbre de derechos humanos en las Naciones Unidas. La
joven me pregunta que qué me motivó a ser opositor. Yo le
expresé que fui marginado desde niño, que con apenas 8 años de
edad era proyectado contra las pizarras de las escuelas, única y
exclusivamente porque mi mamá era cristiana y los fines de
semanas yo visitaba personas cristianas con ella. También porque
procedía de una familia de ex presos políticos y personas que no
estaban de acuerdo con el proyecto de la línea oficialista.
También le expresé que me desaprobaron el primer año de la
secundaria por la asignatura de educación física porque las
notas escritas fueron sobresalientes. También le dije que había
causado baja del Servicio Militar Obligatorio por mi simple
convicción ideológica, es decir, por haber expresado que yo
tenía muy buen criterio de los cristianos. Dije con respecto a
la juventud de los países capitalistas que suponía que había
personas buenas como en todas partes del mundo. Por otra parte
que no aceptaba misiones internacionalistas, que no era
comunista, pero que sí me consideraba un revolucionario.
Supuestamente ellos plasmaron en ese documento que debía ser
afectaciones psicológicas; comenzaron desde ese momento a
chantajearme y a usar métodos coercitivos para doblegarme; por
parte de la policía nacional revolucionaria y el departamento de
la seguridad del estado en la localidad de Vueltas, en la
provincia Villa Clara, donde nací.
Debo decir que posteriormente la farsa electoral en aquellos
años fui citado para ir a votaciones y me negué, en virtud a
ello se recrudece la represión oficialista contra mi persona. Me
destierran en octubre de 1984, de mi provincia de origen. Ya en
ciudad de La Habana me niegan el derecho a trabajar porque no
pertenezco a organizaciones políticas y de masas. En 1987 le
dirijo una carta al señor Fidel Castro solicitándole trabajo
pero por derecho no cambiando mis ideas para trabajar.
Soy detenido, perseguido y sufro varias prisiones injustas donde
se me ha vinculado con presuntos delitos comunes para
desacreditarme. Es muy lamentable que precisamente el gobierno
de Cuba para dar carácter legal al crimen use a los tribunales
vigentes en el país que responden a los intereses de los que
ostentan el poder. Soy sometido a golpizas, maltratos y
chantajes, al robo por parte de las autoridades carcelarias y de
presos al servicio de la policía política.
Mi hijo fue golpeado salvajemente en cinco ocasiones por hijos
de altos oficiales del MININT de Cuba, en San Agustín, La Lisa,
Ciudad de La Habana, entre el año 1993 y el año 1999. Según “Osvaldo”,
oficial de la seguridad del estado, estas golpizas estaban
justificadas porque era hijo de un contrarrevolucionario,
entiéndase, defensor de los derechos humanos, que es quien le
habla.
Además de ello, me fue transmitida la hepatitis B, de forma
intencional por un oficial del Ministerio del Interior, cirujano,
que se desempeñaba en el sanatorio del Combinado del Este,
cuando fui transfundido en dos ocasiones después de ser
intervenido quirúrgicamente de apendicitis posterior a 18 días
en huelga de hambre en ese recinto penitenciario.
Debo exponer que la asistencia médica en Cuba le ha sido
denegada a mi hijo que padece de una escoliosis y de hidrocele
desde la edad de 5 años. A mi mamá, Maria Martija Hernández, que
padece de una narcolepsia, enfermedad para la cual no ha tenido
un tratamiento adecuado porque no es turista internacional, ni
es una alta representante del gobierno de Cuba.
Mi hermana, Belkis Montes de Oca Martija, fue violada el 7 de
octubre por Henry López Domínguez, quien fue puesto en libertad
horas después, a pesar de que medicina legal había decretado la
violación y las lesiones en la vagina de mi hermana,
sencillamente porque el carpeta que se encontraba trabajando en
ese momento en la unidad del Guajay, en Boyeros, Ciudad de La
Habana, le preguntó a mi hermana que por qué yo, René Montes de
oca Martija, no me había presentado en el lugar. Ella le dijo:
“¿para qué, para crearme una situación y vincularme a mí
entonces por presuntos delitos comunes?”.
Además de ello, Omar y Braulio, oficiales de la seguridad del
estado, también por orientación de la dirección nacional del
país, le robaron los documentos oficiales, el expediente de la
vivienda, a mi esposa Esther Germán Valdés, que se encontraba en
tramites de convalidación en las oficinas de la dirección de la
vivienda, en Santiago de las Vegas, en el municipio de Boyeros;
también debemos señalar que con el propósito de separarnos y
doblegarme a mí muy particularmente. Debo decir también que en
estos momentos sus documentos permanecen desaparecidos.
Estoy preso después que me propiciaron una golpiza en la Plaza
Cívica José Martí, en Ciudad de La Habana, donde participó
Cazabón, alta oficialidad de la seguridad del estado de Cuba y
trabajadores del comité central directamente.
Yo le dije también a la trabajadora social que si el recitar los
versos sencillos de José Martí, si cantar el himno nacional y si
elevar nuestras plegarias por todas las almas que se han perdido
en el Estrecho de la Florida, incluyendo los 37 niños y mujeres
que fueron asesinados por las tropas guardafronteras cubanas, es
ser delincuente, yo soy el mayor delincuente del mundo, y de lo
cual no me arrepiento
También, posteriormente la joven me pregunta sobre la situación
del penal. Yo le dije que realmente no hay voluntad política,
real ni humana, para resolver los problemas del preso en Cuba.
Primero, porque, en mi caso específico, me robaron mis
medicamentos y realmente el estado, según ellos, no tiene
suficiente medicamentos en la unidad penitenciaria. Mi familia
me los trae y posteriormente me lo roban. También me trajeron un
colchón. Estoy durmiendo sobre un colchón de nylon que está
rellenado con hierba, porque sencillamente me negaron el derecho
a que mi familia me pasara el colchón.
También la joven me hizo referencia a la comida especial que
supuestamente daban dos veces mensuales en las prisiones y en
eso el oficial de la seguridad del estado interviene y dice que
es producto de la batalla de ideas, que es un beneficio que le
da Fidel Castro a los reclusos cubanos. Yo le dije que eso no se
corresponde con la verdad, porque es una asignación que hace las
Naciones Unidas para los presos de los países pobres. Ella me
dijo: “ah, pues yo pensaba que era directamente entregado por el
gobierno de Cuba para beneficiar a los presos”. También debo
exponer que ella me habla del presunto bloqueo norteamericano
contra el gobierno de Cuba. Yo le dije que era simplemente un
embargo porque Cuba había comercializado por más de 30 años con
Europa del Este, beneficiado por el CAME (Consejo de Ayuda Mutua
Económica), donde le era entregado más de cinco mil millones de
dólares anuales, por diferentes conceptos, por supuesto.
Aunque no hice mención directamente todos sabemos que fue a
cambio de propagar el comunismo por América y otros continentes,
donde murieron miles de niños cubanos en servicio del comunismo
internacional, cumpliendo “misión internacionalista”.
También les expliqué que cómo se entendía el supuesto bloqueo
cuando en el 2005 la comunidad europea entregó a Cuba 1.6
millones de dólares en ayuda económica, ¿o eso también será
parte de la batalla de ideas del comandante contra la disidencia
pacífica, es decir, este dinero, en virtud de qué lo están
usando?
Y entonces me preguntaron qué pensaba hacer cuando saliera de la
prisión. Le dije que no sería un profeta y no puedo predecir el
futuro, pero lo que está bien claro es que no claudicaré jamás
ante mis victimarios.
Me preguntaron que si pensaba irme del país. Le dije que era un
tema muy importante, y le contesté que llevo 18 años insertado
en los derechos humanos y si mi objetivo prioritario fuera irme
de Cuba, hubiese accedido a los chantajes de Fidel Castro y la
Sección 21, pues estoy visado desde el 24 de mayo de 2004, es
decir, no hubiese participado en más actividades para que me
vendieran la tarjeta blanca (permiso de salida de Cuba). Además,
en Cuba hay decenas de personas visadas para viajar a los
Estados Unidos y el régimen de Cuba no les permite salir, a
pesar de que las autoridades cubanas dicen que los Estados
Unidos de América no cumple los acuerdos migratorios.
Por otra parte le dije que la golpiza que me habían propinado no
fue en las prisiones de Camagüey, o en los montes de Oriente,
fue directamente en la Plaza Cívica José Martí (Plaza de la
Revolución), reitero, en Ciudad de La Habana, por orden de la
máxima dirección del país. Yo soy prisionero personal de Fidel
Castro y la Sección 21, y que particularmente no soy de los que
creen en la teoría de que los excesos del poder en Cuba son
hechos casuales o errores aislados: todo lo que sucede en Cuba
constituye hechos concebido, premeditado y orientado por la
máxima dirección del país.
El 80% de la población de Cuba es propiciada por el mismo
régimen actual, le enfaticé, por la centralización económica,
política y social por la falta de libertad. Me preguntó al final
por mi hijo, por mi mamá, papá, hermanas, sobrinos y hermanos,
respecto a mi situación emocional. Le dije que qué le podía
decir en un país donde nos habían robado todas nuestras
libertades.
Hoy hago un llamado de alerta a la opinión pública internacional
porque toda esta labor es con el objetivo de presentar un video
manipulado en las Naciones Unidas. Además quiero pedir a mi mamá,
y el resto de mi familia que la asistencia médica que le han
denegado hasta hoy no la acepten para que los castristas no
puedan usarlos como conejillos de indias para su juego
politiquero ante la opinión pública internacional. No le acepten
entrevista si no está presente la prensa extranjera. Recuerden
que el sistema totalitario de Cuba está haciendo grandes
maniobras con el fin de ser exonerada de culpa en las Naciones
Unidas el próximo (este) mes de abril.
Finalmente le dejé bien establecido a la joven y al oficial de
la seguridad del estado que estoy preso y ni excesos de sanción
ni represión ni muerte me doblegarán mis principios. Estoy en
mis plenas facultades psíquicas, y no acepto ser trasladado a
hospitales psiquiátricos, ni estoy dispuesto a someterme a
ningún tratamiento de esa índole. Ni mi esposa, ni mi familia
aún, tienen facultad para aceptar, y mucho menos para aprobar
tal proposición.
Sobre la religión le expresé que el régimen de Cuba la absorbió
como lo hizo Roma en su tiempo para ponerla al servicio del
estado, y no para poner al hombre al servicio de Cristo. Le
expuse por ejemplo el caso de 101 Casa Culto de Oración cerradas
en Camagüey en 1995, cuando fue encarcelado Orson Vila,
presidente de la Iglesia Pentecostal de Cuba, por negarse a
cerrar su Casa Culto de Oración. Hubiese también podido haber
hecho mención de más del 70% de los líderes cristianos que
fueron expulsados de Cuba a principio de los 60, el
encarcelamiento injusto en la UMAP de Jaime Ortega y Alamino, de
Oswaldo Payá Sardiñas y otros muchos cristianos.
Desde la prisión Cerámica Roja, de la provincia de Camagüey,
René Montes de Oca Martija, Secretario General del Partido Pro
Derechos Humanos de Cuba, afiliado a la Fundación Andrei Sajarov.
Dado el 30 de marzo de 2006.
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