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Ernesto Guevara, Anatomía de un Mito.
Por: Pedro Corzo.
"Debería haber habido unos cuantos fusilamientos al comienzo
pero es otra cosa"
Ernesto Guevara.
Hay hombres antológicos, individuos que independientemente a
nuestros sentimientos e ideologías se les debe atribuir un peso
específico en los acontecimientos políticos de su época y no
cabe duda que Ernesto Guevara de la Serna, es uno de ellos.
Pero tales características no deben ser fundamento para generar
imágenes públicas que no se corresponden con la realidad.
Guevara representa todo lo contrario a nuestros valores de
libertad y respeto a la dignidad humana. En varios de sus
escritos, cartas y diario de vida, afirmaba que entre los
sectores culpables de la derrota de Jacobo Arbenz estaban la
iglesia católica y la prensa reaccionaria. Los calificó como
sectores problemáticos que requerían una atención especial para
que las futuras revoluciones socialistas en otros países no
padecieran los problemas que afrontaba el gobierno de Guatemala.
Estando en México, no asilado, ya que después que buscó refugio
en la embajada de sus país en la capital guatemalteca salió sin
problemas de la misma y permaneció por varios días en la ciudad,
le escribió una carta a su amiga Tita Infante: en la que refería
textualmente.: "Los periódicos de Las Américas publicaban
mentiras. Ante todo, no hubo asesinato ni nada que se le
parezca. Debería haber habido unos cuantos fusilamientos al
comienzo pero es otra cosa. Si se hubieran producido esos
fusilamientos, el gobierno hubiera conservado la posibilidad de
devolver el golpe.". Apuntamos que Guevara firmó más de una
carta con el seudónimo, Stalin II, por que?.
Fusilar, matar, es una pasión que pondría en práctica en Cuba.
El 22 de enero de 1957, después del encuentro de "Llanos del
Infierno", escribe en su diario de campaña, sin ningún tipo de
conmiseración por el hombre que había acabado de matar. "Tiré a
rumbo la primera vez y fallé, el segundo disparo dio de lleno en
el pecho del hombre que cayó dejando su fusil clavado en la
tierra por la bayoneta. Cubierto por el guajiro Crespo, llegué a
la casa donde pude observar el cadáver y le quité sus balas, su
fusil y algunas otras pertenencias. El hombre había recibido un
balazo en medio del pecho que debió haber partido el corazón y
su muerte fue instantánea; ya presentaba los primeros síntomas
de la rigidez cadavérica debido quizás al cansancio de la última
jornada que había rendido".
De lo mucho que hemos leído de y sobre Guevara, se podría
concluir que era "el no más allá" de las virtudes y capacidades,
por supuesto, después de Fidel Castro. Años más tarde, en el
exilio, vi. un absurdo cinematográfico en el que el gobernante
cubano era una especie de peón en el juego del Gran Maestro
argentino. El documental llega a afirmar que el triunfo de la
insurrección contra la dictadura de Fulgencio Batista era
producto de la capacidad de dirección y acción del publicitado
"Che".
Realmente no hay otra cosa más disparatada que estas dos
versiones. Ernesto Guevara era un individuo audaz, disciplinado
e inteligente pero le faltaba la plasticidad y creatividad de un
verdadero conductor. A esto se suma un carácter cruel, despótico
e irreverente y una total intolerancia hacia aquellos que fueran
adversarios de sus postulados. No tenía, su primer fracaso en el
Congo lo indica, y el desastre que protagonizó en Bolivia lo
confirma, capacidad para el primer mando, fue sin duda alguna
para la subversión totalitaria un excelente teniente, pero nunca
un capitán.
Sin embargo, no cabe duda que se encontraba entre los
principales colaboradores de Castro y que fue tal vez el que más
influyó en el derrotero final de la Revolución triunfante. Sus
ideas políticas eran claramente marxistas, aunque se discuta si
militaba en algún partido comunista. En un discurso a menos de
un mes del triunfo insurreccional manifestó que había que
construir una "Democracia Armada", frase de Lenin, y exhortó
antes que Fidel Castro a una revolución continental, expresó:
"Esta revolución no esta limitada a la nación cubana; sea este
el primer paso hacia la victoria de América".
Su ventaja, indudablemente, era que sabía lo que quería en un
universo de dirigentes sin preparación política que se
encontraban sometidos a la seducción carismática de un líder
oportunista que asumía la ideología que le posibilitara un poder
absoluto y de por vida.
Guevara estaba identificado con el marxismo más ortodoxo. Fue el
primer dirigente de la Revolución, 1960, que planteó la
posibilidad de que el proceso asumiese como propias las ideas de
Carlos Marx y el primero también en abogar por las más estrechas
relaciones con los países del campo socialista. Recordemos que
fue el artífice del primer convenio comercial entre Cuba y La
Unión Soviética. Este acuerdo comprometía al Kremlin a comprar
un millón de toneladas de azúcar a La Habana, y Cuba aceptaba
asociarse a la política de "coexistencia pacifica" de Moscú.
Este capitulo se puede considerar el principio del fin de la
independencia política del proceso revolucionario cubano, y
aunque años más tarde en cierta medida cuestionaría la supuesta
solidaridad soviética y criticase las estrechas relaciones entre
los dos países, fue el principal impulsor de una asociación que
resultó nefasta para ambos pueblos.
Su soberbia, su iluminismo, su desprecio a todo lo que no se
ajustara a su voluntad, más que un supuesto sentido de la
justicia, que no le caracterizaba, le impulsó en 1965 a criticar
durante su visita a Argel, Argelia, la tan proclamada
solidaridad soviética acusando a ese país de ser en cierta
medida cómplice del imperialismo.
Ernesto Guevara desde su elevada posición de comandante de la
Revolución y desde los diversos cargos que ocupó en sus casi
siete años de poder político en Cuba: ejecutivo del Instituto
Nacional de Reforma Agraria, presidente del Banco Nacional de
Cuba, directivo de la Junta Central de Planificación, Ministro
de Industrias y otras importantes funciones, fue uno de los
personajes claves en el enrrumbamiento de la economía de la isla
hacia la estatización a un ritmo, que según especialistas, no
tuvo paralelo en los primeros años de la revolución soviética, o
en la China de Mao.
Entre el 6 de agosto al 25 de octubre de 1960 ordenó la
estatización de todas las empresas estadounidenses que operaban
en Cuba, un capital aproximado de mil quinientos millones de
dólares; pero también estatizó 382 compañías de capital cubano.
Tan vertiginoso fue el proceso que el marxista Rene Dumont le
criticó porque consideraba que era peligroso para la economía un
ritmo tan vertiginoso de expropiación y control de los medios de
producción, agregando que en la isla se había hecho en un año lo
que Mao Tse Tung había realizado en siete.
La gerencia de la economía cubana por parte de Guevara resultó
en fracaso. La producción cayó vertiginosamente y la
productividad disminuyó a niveles sin precedentes. La
irreverencia, por calificarlo de alguna manera de este
personaje, llegó al extremo de firmar con su sobrenombre "Che"
los billetes que se emitieron en Cuba durante su presidencia del
Banco Nacional. Desaparecieron los controles económicos en el
país y la calidad de los servicios se derrumbó. El llamado
estímulo moral al trabajador no motivó un mejor desempeño
laboral sino que generó una indisciplina de trabajo que se ha
acentuado con los años.
El trabajo voluntario en el plano económico resultó un derroche.
Una practica política oportuna y conveniente para instaurar el
totalitarismo y vencer la resistencia del ciudadano, pero en lo
que a logros económicos respecta fue otro fiasco. El control de
la economía por parte de administradores públicos fue en Cuba
una catástrofe, al igual que en los otros países donde había
sido implantado.
Ernesto Guevara también se equivocó en la gestación del llamado
hombre nuevo. Su intento por transformar la conciencia del
individuo y su conducta se aprecia a plenitud en esa gran
cantidad de hombres y mujeres jóvenes que salen al exterior en
procura de una vida diferente. En esta corriente migratoria se
destacan hijos de muchos de los dirigentes de la Revolución que
creen en la libertad, en la economía independiente y en el
derecho a elegir el tipo de vida que les plazca. Personas que
rechazan el modelo económico y político vigente en Cuba.
Es de creer que si Guevara estuviese vivo sería uno de los
disidentes más renuentes de lo que denominamos en el presente
Castrismo. No porque estuviera a favor de más libertades sino
porque el gobierno de La Habana para sobrevivir ha abandonado en
cierta medida la ortodoxia guevarista. Ya en la década del 60,
cuando apreció que la Revolución dejaba el lirismo guerrillero y
la improvisación era sustituida por sistemas y métodos, que
aunque demostraron ser ineficientes impedían el voluntarismo en
la gestión económica y política, mostró públicamente su
disgusto.
Afirmamos que el desaparecido guerrillero sintetiza todo lo
opuesto a los valores que denominamos cristianos porque en julio
de 1960, durante un congreso de juventudes latinoamericanas que
se celebró en Cuba, manifestó: "La moderación es otra de las
palabras que les gusta usar a los agentes de la colonia, son
moderados, todos los que tienen miedo o todos los que piensan
traicionar de alguna forma. El pueblo no es de ninguna manera
moderado" a esta crítica al consenso, al entendimiento de partes
en disputa agregó, "Nosotros, los miembros de la Revolución
cubana, que somos el pueblo entero de Cuba, llamamos amigos a
nuestros amigos y enemigos a nuestros enemigos, y no admitimos
términos medios: o se es amigo, o se es
enemigo..................Y ese pueblo que hoy está ante ustedes,
les dice que, aún cuando debiera desaparecer de la faz de la
tierra porque se desatara a causa de él, una contienda atómica,
y fuera su primer blanco; aun cuando desapareciera total mente
esta Isla y sus habitantes, se consideraría completamente feliz,
y completamente logrado, si cada uno de ustedes al llegar a sus
tierras es capaz de decir: Aquí estamos. La palabra nos viene
húmeda de los bosques cubanos. Hemos subido a la Sierra Maestra,
y hemos conocido a la aurora, y tenemos nuestra mente y nuestras
manos llenas de la semilla de la aurora, y estamos dispuestos a
sembrarla en esta tierra y a defenderla para que fructifique."
Este discurso dirigido a más de 900 estudiantes de nuestro
hemisferio, un verdadero canto a la muerte y la destrucción,
tuvo lugar en el marco de declaraciones del premier soviético
Nikita Jruschov en las que manifestó que la otrora potencia
mundial defendería a la Revolución Cubana a como diese lugar.
Ernesto Guevara demostró ser un ferviente defensor de la
violencia en la que tampoco cosechó triunfos, porque su
extremismo y rigidez de pensamiento le impedían aprender de los
errores y rectificar en los empeños. Le faltaba el sentido de la
oportunidad que caracteriza a su mentor, Fidel Castro.
El modesto rol que cumplió en la Guatemala de Jacobo Arbenz, la
sobredimensionada invasión a Occidente y la toma de Santa Clara,
incluyendo la ocupación del tren blindado, forman parte de la
fantasiosa épica guerrillera que ha caracterizado a la
insurrección cubana, otro mito sólo comparable al que adorna a
Ernesto Guevara, que a los casi 40 años de su muerte es mas
referencia comercial y mediática que referente ideológico o
político.
Fuentes.
Ernesto Che Guevara, Mito y Realidad. Enrique Ros.
Pasajes de la Guerra Revolucionaria. Ernesto Che Guevara.
Che. Jon Lee Anderson.
Documentos, cartas, discursos y ensayos de Ernesto Guevara.
Pedro Corzo, es periodista y presidente del Instituto de la
Memoria Histórica Cubana contra el Totalitarismo, que tiene en
producción con la dirección del cineasta Luis Guardia, un
documental sobre Ernesto Guevara.
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