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Castro no le perdona a Héctor Palacios el patriotismo,
la dignidad y la hidalguía
Por: Idolidia Darias Cárdenas /
www.PayoLibre.com
16 de junio de 2005
De la dignidad, la hidalguía y el profundo sentido de amor y
pertenencia de Héctor Palacios a Cuba puedo hablar durante un
espacio de tiempo prolongado, puesto que por razones de
compromiso a la tierra donde nacimos estuvimos en varias
sesiones trabajando en la creación de una organización
independiente de derechos humanos en el Escambray, de donde el
es hijo legitimo.
Visité su casa en la Habana y bajo la premisa del patriotismo,
el amor por Cuba y la necesidad de fomentar la democracia y la
libertad en la isla, comenzamos a formar las bases de trabajo y
a labrar los caminos ideológicos que eran necesarios para el
país y específicamente aquella zona del Escambray que ha
vapuleado y saqueado moralmente el tirano de América.

Nos visitó en dos ocasiones y fue recibido por un grupo de
opositores al régimen, conversó con todos por horas, dando
muestras de su pleno dominio de la política internacional, de la
economía, de la sociología y en todo momento respondió
interrogantes de los allí presentes sobre la situación de Cuba
con el Comandante Sangriento al frente, comprometiéndola y
endeudándola más en el plano moral y material.
Por sobre todas las cosas dejó enfatizado su amor por la
libertad, por la dignidad y su compromiso por la isla que jamás
abandonará y con la cual tiene una responsabilidad suprema
-contribuir con todas sus fuerzas y capacidad intelectual a
salvarla de la ignominia y de las aves de rapiña que junto a
castro pululan por todas partes.
Todos los allí presentes le pedimos nombrarlo nuestro Presidente
de Honor de la Organización Independiente de Derechos Humanos
Escambray. Sé porque lo vi en su rostro que lo llenó de orgullo
y sólo apeló a decirnos: “Ustedes tienen a Arturo Pérez de Alejo
como el presidente de esta organización, pero sólo acepto porque
yo tengo un compromiso con mi país y con el Escambray de ayudar
y colaborar con todo lo que sea saludable para la libertad de
Cuba”.
Y así fue desde ese día, Héctor Palacios se convirtió en el alma
fundamental de la oposición pacifica en el Escambray a la cual
le dedicó el tiempo y el amor que jamás Castro le perdonará.
Nota: En la foto se encuentran Héctor Palacios Ruiz con el brazo
derecho por encima de Arturo Pérez de Alejo, agachado delante de
ellos se encuentra Roberto Álvarez Chávez, recientemente
exilado. En la ola represiva de abril-marzo Héctor fue condenado
a 25 años de prisión y Arturo a 20.
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